sábado, 18 de junio de 2011

Carta de despedida: Promoción 2010-2011

Carta de despedida: Promoción 2010-2011
Para mucha gente que se ha levantado esta mañana, ha comenzado un día cualquiera, pero para mi no. Todo llega a su final y el nuestro, el de esta clase, está apunto de llegar.
Este creo que puede ser un buen comienzo de un adiós o un hasta la próxima, ¿quién sabe lo que será?, pero seguro que es el punto final de todo lo que hemos compartido, vivido y disfrutado en este nuestro colegio.
Quisiera, antes de comenzar, no olvidarme en daros un solo consejo, o mejor una súplica. No olvidéis todo lo que las hermanas, los profesores, el colegio en definitiva os hemos querido transmitir en todos estos años, el amor hacia el pobre, en todos los aspectos de la vida.
También me ha falta por hacer algo, pediros perdón. Si perdonarme por mis malos momentos, por llevar a clase aquellos problemas que uno no ha sido capaz de dejar en la puerta. Perdón por mis gritos, mejor dicho mi alto volumen hablando, por las broncas que hayáis creído injustificadas, por alguna palabra no dicha en el momento adecuado pero siempre lo hice desde la convicción de hacer lo mejor por y para vosotros. Quizás no he estado a la altura que vosotros os habéis merecido, no he estado al lado de cada uno cuando lo habéis necesitado, no he estado lo cercano que habrías querido, pero son fallos de un simple profesor y por todo ello perdón.
He querido transmitiros mi pasión por la enseñanza, por las matemáticas, por aprender, por descubrir, pero también la pasión por ser un educador, por estar a vuestro lado, por acompañaros y escucharos, por tenderos una mano amiga, un abrazo sincero, un hombro en que llorar y desahogaros.
Vais a comenzar una nueva etapa de vuestra vida, y durante estos últimos días os he escrito algunos pensamientos, letras sinceras, de lo que uno tiene en su mente. Con estas palabras quiero concluir todas estas reflexiones. Los trenes de vuestros destinos están a punto de salir de la estación llamada María Inmaculada, a cada uno os van a llevar a nuevos y desconocidos destinos, repletos de esperanzas y también con algunos sinsabores, pero siempre tener ilusión por lo nuevo, por vivir vuestros sueños, porque aquellos sueños que no se persiguen se desvanecen como el humo en la noche,!atrapadlos y hacerlos realidad¡
De todos los grupos he aprendido algo, vosotros me habéis enseñado una gran lección. Todavía los jóvenes sabéis compartir, sabéis ilusionaros por pequeñas cosas, compartís los sentimientos, inquietudes, realidades y sueños, todavía sois capaces de abrir los brazos para abrazar al amigo y abrir vuestro corazón sin miedo.
No quiero alargarme mucho porque algo me puede entrar en los ojos y que se me llenen de lágrimas, agua que fluye como mis buenos deseos hacia todos ,que hará que paséis a formar parte para siempre de ese pequeño y escondido rincón, cerrado con mil candados pero que como los grandes ilusionistas habéis traspasado, ocupando ese sitio reservado para los grandes recuerdos, los que siempre llevo conmigo y que me llenan de alegría, cariño y amor. Lugar que habéis iluminado con palabras, sonrisas, gestos además de vuestra más profunda y honesta amistad.
Gracias por todo lo que me habéis dado, por cada instante vivido, por cada gesto que me habeis regalado, por cada abrazo compartido. Gracias y como me gusta despedirme
“Que os vaya bonito en vuestro nuevo viaje, en vuestro destino , en vuestra maravillosa vida” Adiós de un profesor, persona y amigo: Javier (Donja)

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