Otra que se va y nunca volverá
con sus miradas dicen adios
con sus palabras amargas despedidas,
corazones despiertos a nuevos amores.
Unos abrazan, otros dan la mano, otros besos reparten
pero al final, uno los despide en la puerta a la que no volveran.
Se entra con lágrimas, y con lágrimas se van,
el barco de la despedida, lleno de ilusiones, sueños, alegrías y amores
ya partió a hacia otro puerto en otro lugar,
tal vez con mejores vistas,con nuevos y elegantes personajes,
y mejores sueños que buscar y encontrar.
La puerta se cierra, y un oscuro manto de tristeza
acaricia su madera hasta hacerla quebrar
por los que ya no vendran a entrar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario